Es frecuente que nos encontremos con molestias a la hora de hacer la digestión, debidas a factores tales como: desorden de comidas, picotear, comer fuera de casa, probar distintas formas de cocinado… Todo ello puede provocar que nos sintamos con mayor pesadez estomacal, para lo cual existe una serie de pautas para paliar éste síntoma tan molesto:
Come más despacio
La sensación de saciedad tarda en llegar entre 20 y 25 minutos del estómago al cerebro. Si comemos sin pausa, ingerimos mucha más cantidad de comida antes de que nos sintamos satisfechos. Asimismo, si no se trituran bien los alimentos ricos en hidratos de carbono, éstos llegan casi intactos al intestino y su digestión nos provoca fermentaciones y gases. Comer rápido también hace que se trague más cantidad de aire, lo que puede explicar la aparición de hinchazón.
Incorpora alimentos integrales
El estómago es un músculo que hay que cuidar y fortalecer para que haga bien su trabajo. Si nuestra alimentación es abundante en productos ricos en harinas refinadas (blancas), al estómago le costará más trabajo digerirlos, provocando hinchazón abdominal, gases… Sin embargo, los alimentos integrales poseen unas enzimas con efectos positivos para el aparato digestivo.
Dale valor a lo crudo
Los alimentos crudos conservan todas sus vitaminas, minerales, oligoelementos, enzimas y fermentos que facilitan la digestión, al no estar destruidos ni disminuidos por el calor de la cocción. Además, los productos sin cocinar aportan el poder saciante de la fibra y como precisan una mayor masticación, inducen a comer menos.
Aumenta el consumo de fibra
Según las recomendaciones, tenemos que tomar unos 14 gramos de fibra por cada 1000 calorías ingeridas. Actualmente, consumimos entre 8 y 10 gramos. Ingerir poca cantidad de fibra puede provocar estreñimiento e hinchazón. La fibra la podemos encontrar en los siguientes alimentos: frutas, verduras, frutos secos, legumbres y productos integrales
Incluye alimentos diuréticos
Aunque sigamos una buena alimentación, a veces parece que tenemos un globo por barriga. Nuestro sistema depurativo nos ayuda a deshacernos de las toxinas provenientes de la contaminación ambiental, los alimentos, el tabaco o el alcohol, pero en ocasiones, no es suficiente y los efectos nocivos de las toxinas acumuladas repercuten en nuestra salud. Bebe mucho líquido e incorpora a tu dieta alimentos como la fresa, piña, diente de león o hinojo. Te sentirás mejor.
Cocina de forma sencilla
Abusar de las frituras, guisos, rebozados, empanados… nos provoca una mayor ingestión de aceite, ya que son preparaciones con mayor capacidad de absorción. Digerir las grasas requiere de un mayor trabajo por parte de nuestro estómago, lo que influirá en la sensación de plenitud tras la comida. Da preferencia a la plancha, el vapor o el horno.
Revisa si tienes intolerancia
El malestar digestivo también puede estar provocado por intolerancia al gluten (enfermedad celíaca) o a la lactosa. Con estos trastornos es común sentir digestiones lentas y pesadas frecuentes, dispepsia, tripa hinchada, diarreas o estreñimiento, gastritis, náuseas o vómitos.
En la sociedad occidental actual, uno de los nutrientes que más alarma social genera es la grasa. Es necesaria, en cierta medida, para el correcto funcionamiento del organismo, pero no todos los tipos son iguales.
Cuando una persona comienza a hacer una dieta, está rodeada continuamente de tentaciones, pero con esfuerzo y sacrificio, la recompensa vale la pena.
Por fin podemos hacer un viaje! Aunque tener diabetes no incapacita para evadirte de tu rutina, sí que tienes que tener presente algunos aspectos para que disfrutes del viaje sin complicaciones.